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domingo, 21 de diciembre de 2014

Cruce de caminos: Capítulo 7

Muy buenas noches a todos y todas y bienvenidos un DOMINGO mas al Blog de Cephei!
Hoy os traigo un capítulo nuevo en nuestra historia. Podríamos llamarlo "el desenlace" pero ¿Realmente lo es? Deberán esperar a después de fiestas para descubrirlo!!!
Ya queda poco para NAVIDAD!!! Muy muy muy poquito! Y con ello llegarán también unas muy merecidas vacaciones :D 
Durante estos días, como ya mencioné en la publicación anterior, deberán estar atentos al blog por que quizás habrá alguna sorpresita de Navidad para ustedes!!! Después de esto, no se muy bien cuando comenzaré de nuevo con la rutina semanal de siempre pero lo que está claro es que lo publicaré en mi Twitter o Google+ así que siganme para estar al día!!
Dicho todo esto, les dejo con el "último" capítulo de la serie.
Felices fiestas y nos vemos... ¿?
Sígueme, comparte, comenta y disfruta!!!
¡Ciao!

Cruce de caminos: Capítulo 7

-…Mañana es el último día de clase – Decía el profesor – Por lo tanto, el instituto ha decidido celebrar una gran fiesta para despedir a nuestros alumnos de segundo curso. Como muchos de vosotros sabéis, también es el centésimo aniversario del árbol que apadrinó nuestra escuela. Como acto de graduación y celebración, todos los estudiantes deberán hacer lo siguiente - De su carpeta, extrajo una gran pila de papeles de distintos colores – Se les repartirá uno de éstos a cada uno de ustedes, en ellos – Comenzó a escribir en la pizarra las instrucciones que dictaba en voz alta – deberán escribir, primero, aquello que más les ha aportado este curso. Por ejemplo, experiencias, aprendizajes, amistades… Y por último, deberán escribir algo que deseen que ocurra el año siguiente.
-Yo deseo tenerle a usted como profesor – Bromeó Aiden.
Toda la clase rió, inclusive el señor Fleening.
-No se preocupe señor Lower, haré todo lo que esté en mi mano para hacer realidad sus sueños – Todos volvieron a reír – En fin, mañana por la noche, cuando se celebre la fiesta, se colgarán todos los papeles del árbol. ¿Ha quedado claro?
-¡Sí!
-Pues manos a la obra.
Tras repartirse aquellos papeles, todos los alumnos comenzaron con entusiasmo su trabajo. Algunos escribían rápidamente, otros quedaban pensativos sin saber muy bien que hacer. Naira miraba indecisa su papel, el cual había decorado con adornos florales de distintos colores.
-¿Qué vas a poner? – Susurró Kylen desde su asiento.
-No voy a decírtelo.
El muchacho hizo una mueca y volvió con su tarea. Al finalizar el día, todos los alumnos mostraban sus trabajos, ya terminados, a sus amigos.
-Dímelo va.
-Ya te he dicho que no, Kylen – Decía Naira recogiendo sus cosas – Si quiero que mi deseo se cumpla no puedo enseñártelo.
-Por lo menos dime que ha sido para ti lo mejor de este año.
-Conocerte a ti, por supuesto.
Ambos chicos rieron. Aiden, que les observaba desde la distancia, se levantó de su asiento y fue hacia ellos.
-Oye tú, paliducha.
-¡Ah! ¡Aiden! – Sonrió Kylen – Cuéntanos, ¿Qué has escrito en tu tarjeta? ¿Cuál es tu deseo?
-Perderte de vista – Dijo tajante el muchacho.
-Que malo eres…
-Naira, ¿Vienes conmigo?
-¿Eh? –Se extrañó la muchacha – Sí, voy. Como siempre ¿No?
-Sólo era para confirmarlo. Te espero en la salida en cinco minutos. Ven sola.
Sin ni siquiera despedirse, dio media vuelta y se marchó.
-No sé qué le pasa últimamente… - Comentó Naira a su amigo – Pasa de nosotros olímpicamente.
-Seguro que quiere decirte algo, por eso se ha asegurado de que no te fueses antes que él.
-Supongo… -Suspiró – Bueno, recogeré mis cosas e iré rápido. No quiero hacerle esperar, se pondría todavía más insoportable.
-Espera, te acompaño.
Ambos muchachos recogieron sus cosas y salieron de clase juntos, charlando y riendo despreocupadamente.
-Escucha Naira – Dijo de pronto Kylen – mañana es el último día de curso y no quiero irme sin decírtelo.
-¿Decirme que?
El joven se detuvo en seco, agarró a Naira por los hombros y la atrajo hacia él.
-¡¿Kylen?! – Chilló la chica - ¡¿Qué intentas hacer?!
-Besarte – Contestó pícaramente – Te quiero Naira.
La muchacha no podía creer lo que estaba ocurriendo. Kylen, la persona en quien más confiaba y el amigo más cercano que tenía, se estaba declarando. Nada encajaba.
El chico aprovechó aquel instante de confusión para acercarse aún más a ella…
-Kylen, por favor ¡He dicho que no!
Naira le empujó, separándoles.
-Tu y yo… sólo somos amigos – Dijo jadeando – Y sólo eso, ¿está bien? Si esto es una broma, no tiene ninguna gracia…
Kylen miró a la desorientada muchacha durante unos instantes. Después, sonrió y besó su mejilla.
-Non mi arrenderò, principessa – Susurró - ¡Ciao!
Y se marchó rápidamente.
Naira quedó unos minutos en silencio. No comprendía el motivo por el cual Kylen se comportaba así… desde un principio había dicho que la quería, nunca había tenido reparos en expresar sus sentimientos, y por ese mismo motivo, nunca le había tomado en serio…
-Paliducha…
La muchacha se giró. Allí estaba Aiden, con las manos en los bolsillos y apoyado en la pared. Su cabello azabache deslumbraba, junto con sus ojos aceitunados, bajo la luz del sol del crepúsculo.
-¡Aiden! – Dijo horrorizada – Perdona yo…
-No importa – Le cortó éste – Quería disculparme por haberos ignorado estos días…
-Ah, tranquilo no importa. Supongo que estabas agobiado con exámenes y…
-No es motivo por el cual deba dejarte de lado – Aiden agarró la mano de la chica – oye Naira, quería decirte que…
-¡¿TE PUEDES CREER –Gritó la muchacha de pronto – LO IMBÉCIL QUE PUEDE LLEGAR A SER KYLEN?!
-¿Eh?
-¡Sí! – Dijo enfurecida - ¡Ha intentado besarme! Y encima dice que me quiere… Esto ya es el colmo…
-¿Y no podría ser – Susurró Aiden – Que fuese verdad lo que te ha dicho?
-Aiden, por favor ¡Es Kylen! ¡Nuestro Kylen!
El chico sonrió satisfecho.
-Sí, tienes razón.
-Perdona, te he interrumpido… ¿Qué me estabas diciendo?
-Nada – Sonrió - ¿Vamos?
[…]
-¡Naira! – Gritó Ana desde lejos - ¿Ya has colgado tu papel?
-Aún no… - Contestó la chica – No sé dónde ponerlo, todo está lleno.
Era de noche. Todos los alumnos de la escuela estaban reunidos en el patio trasero de la misma, alrededor de una gran hoguera, bailando, comiendo y festejando.
-Vamos, te acompañaré. Seguro que encontramos algún sitio libre.
Ambas muchachas recorrieron el alrededor del árbol centenario en busca de alguna rama libre donde poder colgar la tarjeta de Naira.
-No puedo creer que hayan tantos estudiantes en un colegio tan pequeño – Comentó Ana entretanto miraba con desesperación las ramas del árbol.
-Es porque todas las tarjetas están colgadas en la parte inferior – Razonó su amiga – Si te fijas bien, en la parte superior no hay ningu…
La frase quedó en el aire. Naira había levantado la vista y vio, horrorizada, como Aiden Lower trepaba ágilmente por el pobre árbol centenario. Ignorando los gritos y reproches de sus profesores, el muchacho llegó a la parte más elevada y colgó ahí su tarjeta.
-Este chico no deja de sorprenderme – Rió Ana.
-Un día de estos se matará – Dijo una voz a sus espaldas.
-¡Kylen!
El chico había aparecido repentinamente tras ellas, y miraba divertido a su amigo.
-Siempre queriendo llamar la atención – Suspiró - ¿Cómo estás, principessa?
-Bien. Estaba buscando algún lugar en donde poder colgar esto – Dijo señalando su tarjeta.
El muchacho quedó en silencio unos instantes, pensando. Finalmente, su mirada se iluminó, sonrió, le arrebató el papel de las manos a la chica y salió corriendo sin dar explicaciones.
-¡KYLEN! ¡¿QUÉHACES?!
-¡CONFÍA EN MI!
Y se perdió entre la multitud.
Poco después de aquello, Naira oyó como sus profesores corrían de un lado a otro del patio, desesperados. Las risas y los gritos se intensificaron y pronto supieron porque. Justo al lado de Aiden, apareció otro muchacho: era Kylen. Éste le susurró algo a su compañero y juntos colgaron el papel de Naira en el punto más alto, justo al lado del de Aiden.
-Madre mía… - Dijo horrorizada Ana – Estos chicos están locos.
-Es algo bueno que tienen – Rió la muchacha.
Ambas chicas corrieron hacia la base del árbol. Allí encontraron a los dos jóvenes, Aiden y kylen, siendo regañados por el mismísimo director.
-… ¡Y poniendo en peligro sus vidas! –Gritaba - ¿Ustedes creen que sus actos son acertados? ¡Algo así se merece una suspensión de…!
Al oír aquellas palabras, toda la muchedumbre que le escuchaba, incluyendo algunos profesores, comenzaron a abuchear, gritar y empujar al pobre hombre.
-Bu… bueno hoy es el último día – Rectificó algo avergonzado –Lo pasaré por alto pero, ¡Que no vuelva a ocurrir!
Una ola de aplausos, risas y vítores se extendió entre los alumnos.
-No aprenderéis nunca – Dijo Naira acercándose a ellos.
-¡Paliducha! – Dijo Aiden acariciándole la cabeza afectivamente - ¿Has visto? Hemos colocado tus deseos en la parte más alta del árbol. Quizás así se cumplan.
-Muchas gracias Aiden, pero la próxima vez intenta no morir en el intento.
Los muchachos rieron.
Aquella era la última noche. Después llegarían las vacaciones de verano, y con ello, el calor, el tiempo libre y sobretodo, la soledad. Todos ellos deberían esperar tres meses antes de poder volver a reunirse.
“Que rápido ha pasado todo” Pensó Naira “Parece que fue ayer mismo cuando comenzó el curso y conocí a Aiden… ¡O cuando apareció Kylen! Solo queda un año y todos nosotros…”
-¡Oh! – Gritó de pronto Ana – ¡Me encanta esta canción! ¿Qué os parece si bailamos?
-¿Me concede este baile, bella donna? – Kylen hizo una gran reverencia y extendió su mano hacia Ana, que la aceptó encantada.
-Vaya dos… - Suspiró Aiden.
-Tal para cual – Rió la muchacha – Bueno… ¿Vamos?
Sin esperar respuesta, Naira agarró la mano del muchacho y juntos fueron en donde estaban sus dos amigos.
“Da lo mismo” Pensó la joven “Conservaré todos estos recuerdos en mi memoria. Un año es muy largo, aún nos queda mucho por vivir”.
[…]
-¡Te llamare principessa!
-¡Adiós Naira, Aiden! Pasad un buen verano. ¡Estamos en contacto!
-Adiós chicos. ¡Igualmente!
Los cuatro jóvenes se despedían en el cruce, de camino a casa. Kylen y Ana caminaron juntos por una callejuela distinta a la de sus amigos. Como sus casas estaban cerca, Kylen se había ofrecido para acompañarla.
“Se ha hecho muy tarde” Había dicho “No puedo dejar que le ocurra nada a una bella donna”.
De manera que Aiden y Naira quedaron solos. Ambos muchachos observaron a la pareja hasta que éstos doblaron una esquina y desaparecieron en la oscuridad.
-Bueno… - Comentó Naira – Suerte que vivimos en el mismo lugar, así no tienes que acompañarme a casa. También podremos vernos más durante el verano. Ya sabes, cuando quieras puedes llamar a mi puerta y…
 No pudo finalizar la frase.
Aiden se acercó a ella. La miraba fijamente, como embelesado. Naira sentía el corazón desbocado. Sus piernas temblaban incontrolablemente y sentía un nudo en el estómago. Aiden se había acercado a ella muchísimas veces anteriormente, y jamás había experimentado aquella sensación antes. Entonces ¿Por qué ahora?
El muchacho introdujo su mano en el cabello de la joven, enredando suavemente sus dedos entre los mechones cobrizos de la chica. Naira sentía el frío roce de su piel contra su cuello. Aquél dulce y agradable frescor que le hacía estremecerse. Él seguía acercándose. Su otra mano sujetó su cintura con delicadeza, aproximándola hacia su cuerpo. Estaban tan cerca…
Sus labios, finalmente se tocaron, fundiéndose en un cálido beso.
Al fin comprendió todo. Aquellos ojos aceitunados que le ponían nerviosa. Aquel sobrenombre que le hacía enfadar. Aquel sentimiento inquieto al oír su declaración y aquél vacío al descubrir su mentira…
Ahora entendía por fin sus sentimientos.
-Te quiero, Naira.


domingo, 14 de diciembre de 2014

Cruce de caminos: Capítulo 6

¡Muy buenas noches a todos y todas! Bienvenidos un DOMINGO más al Blog de Cephei. Espero que hayan pasado una buena semana, ya queda poco para navidad y fiesta!!
Esta vez quiero decirles varias cosas en lo que se refiere la historia y el blog en general:
Primeramente hablemos del blog. 
La semana que viene subiré el siguiente capítulo de nuestra actual historia, el domingo, de manera normal. Pero si están atentos a los tres días siguientes, quizás se encuentren alguna sorpresita como regalo de navidad :O
Pueden saberlo en mi twitter o en mi cuenta de google +.

Otro tema de interés, es que estoy pensando dedicar una publicación en explicar detalles de nuestra historia, que poco a poco se vuelve algo complicada. Me habría gustado contar estas cosas desde el primer momento pero en un principio la historia iba a ser de tres capítulos así que...
¡Comenten para opinar! 

En lo que respecta el capítulo que hoy les traigo, podría decir que es algo complicado. Hay muchísima información y de GRAN importancia en un solo capítulo, así que les recomiendo que lo lean tranquilamente y con atención. Les he de recordar que, aunque sea un solo capítulo, las escenas van ocurriendo en momentos distintos del curso. Cuando aparece éste símbolo: [...] Significa que hay un período de tiempo el cual la historia no explica. 
Cualquier duda, ¡Comenten! Estaré encantada de responderles.

Dicho ésto, tan solo me queda desearles una buena semana, que disfruten del capítulo y...

¡Sígueme, comenta, comparte y disfruta!
¡Nos vemos el próximo DOMINGO! 

Cruce de caminos: Capítulo 6

Naira abrió los ojos.
Estaba tumbada en el suelo, temblando incontrolablemente y empapada en sudor frío. A su lado, Kylen la sujetaba firmemente e intentaba reanimarla zarandeándola levemente.
-¿Estas bien?
Sin poder mediar palabra, la chica le abrazó y comenzó a llorar.
-¡Naira! ¡¿Qué te ocurre?! ¡¿Qué te han hecho?!
[…]
-¿Ya estás más tranquila?
-Sí, gracias Kylen… lo siento…
-Aiden y yo decidimos esperarte. Es muy ostinato ¿sabes? Decía que aquello no le gustaba así que me quedé con él. Al caer la noche, ya preocupados, decidimos ir a buscarte, tan solo para confirmar que estuvieses bien.
Los dos jóvenes caminaban de la mano por las calles, ya era entrada la noche. Naira sentía escalofríos al recordar aquél tétrico sueño que había tenido. Apoyada en el hombro de su amigo, escuchaba atenta sus palabras.
-Mientras Aiden buscaba por el ala oeste, yo lo hacía por el este, y de repente, oí unos gritos que provenían del aula de música, entonces… bueno, ya sabes el resto.
-Gracias Kylen – Sollozó la muchacha – No sé qué hubiese ocurrido si no llegas a aparecer… ¿Dónde está Aiden?
-Nos está esperando en el cruce. Mírale, allí está.
Efectivamente, Aiden, apoyado en un muro, les observaba desde lejos con cara de pocos amigos.
-Perdono por haberte hecho esperar – Se disculpó Kylen.
-¡Aiden! – La chica corrió hacia él – Gracias por venir a buscarme. No sé qué hubiese hecho si…
-Eres una idiota – Le espetó el muchacho – Vámonos.
Dicho esto, el joven le agarró del brazo y tiró de ella.
-¡Ah! ¡Espera, aún no nos hemos despedido de Kylen!
-No importa principessa – Kylen fue hacia ella y besó su mejilla tiernamente - ¡Arrivederci!
La muchacha, sonrojada, siguió al enfurecido Aiden, sin dar crédito alguno a lo que acababa de ocurrir. 
[…]
-No llego a comprender porque quieres que me quede aquí sin hacer ruido…
-¡Shhht! –Chistó Kylen – Aquí viene.
Naira y Kylen permanecían agazapados tras unos matorrales. Aiden se acercaba lentamente hacia ellos, pero desde su posición no podía verles, estaban completamente ocultos por la hojarasca.
-Oigas lo que oigas – Susurró Kylen al oído de su amiga – No digas absolutamente nada.
-Pero…
Sin esperar respuesta, el muchacho se levantó y se dirigió hacia Aiden disimuladamente.
-Has venido – Dijo – No me lo esperaba la verdad…
-¿Qué quieres, Fabriozzi?
-Que poco conversador, y yo que quería…
-Ve al grano de una vez.
Kylen sonreía maliciosamente.
-Que cruel eres… - Dijo con fingida tristeza – En fin… andare al dunque como tu bien has dicho. Hace tiempo que le estoy dando vueltas a algo y… quería preguntártelo personalmente – El chico hizo una pausa para causar expectación en su interlocutor.
-¡¿Qué?! – Preguntó Aiden con nerviosismo.
-A ti te gusta Naira ¿Verdad?
La muchacha, oculta entre aquellos matojos, ahogó un gritito. ¿Qué narices estaba insinuando Kylen?
-¿Y que si así fuese? – Dijo Aiden con tono amenazador – A ti no te incumbe para nada.
-Te equivocas – Le cortó tajante el muchacho – Me importa, y mucho.
Hubo un momento de silencio por parte de ambos.
-Tú conoces mis sentimientos hacia Naira – Continuó Kylen – lo dejé muy claro desde el principio y quiero saber si tú eres amigo – Su mirada se volvió intimidante – o un estorbo.
Aiden había quedado paralizado ante aquellas palabras. Más, cuando habló, su voz era enérgica y segura; no iba a permitir que Kylen le amedrentara.
-Sí – Contestó finalmente – Me gusta Naira.
A la joven, le dio un vuelco el corazón. Sentía como sus piernas y brazos temblaban mientras que un sudor frío descendía por su espalda.
-Lo sabía – Sonrió satisfecho Kylen. En ese mismo instante, dirigió su mirada al matorral donde sabía que se encontraba la chica – Escúchame Aiden, no voy a rendirme tan solo porque seas mi amici. Sé que Naira poco a poco me está entregando su corazón, así que no pienso perder ante ti.
La muchacha retrocedió lentamente, con cuidado de no provocar demasiado alboroto con el crujir de hojas y ramas. No quería oír nada más de aquella conversación absurda. ¿Por qué querría Kylen que estuviese allí? Era obvio que Aiden había dicho aquello para desafiarle, no porque fuese cierto…
-¡Ay!
-¡Au!
Naira había chocado contra algo y había caído al suelo con un golpe seco.
-Perdona, no estaba mirando por donde iba.
-¡Anda! – Dijo la muchacha – tú estás en la misma clase que yo ¿verdad? Somos de las pocas chicas que no han ido al viaje.
-¡Es cierto! – Naira sonrió – Disculpa, no recuerdo tu nombre…
-Ana, Ana Fiver. Tú eres Naira, ¿cierto?
-¿Me conoces?
-Todo el instituto te conoce – Rió Ana – A ti, a Aiden Lower y a Kylen Fabriozzi.
-Va…vaya – Tartamudeó Naira.
Ambas muchachas caminaron juntas hasta clase. Allí, sentados en mesas separadas, le esperaban Aiden y Kylen.
Naira se moría de ganas por saber el motivo por el cual Kylen le había hecho oír todo aquello. Pero sabía que si se sentaba con su amigo, Aiden se enfadaría y, la verdad, no tenía ningunas ganas de discutir. También deseaba preguntarle a Aiden un par de cosas, pero aquello suponía admitir que había estado escuchando a escondidas su conversación privada. Además, aunque sabía que lo que había dicho era una mentira, sentía vergüenza por haber escuchado su declaración…
-Ana, ¿Puedo sentarme contigo?
-¿Eh? – La muchacha parecía sorprendida a la vez que feliz - ¡Sí, sí, claro! Pero ¿Qué pasa con los chicos?
-Que se las apañen, no voy a estar siempre de intermediaria entre ambos.
Dicho esto, agarró la mano de su nueva amiga y juntas se sentaron en unos pupitres que había al final del aula, bajo la atenta mirada de Kylen y Aiden.
[…]
-¿A vosotros también? – Decía Ana – No puedo creer que nos hayan puesto un trabajo un día antes de terminar el curso.
-Pero es fácil, ¿no? – Dijo Naira – Es un trabajo de manualidades para la fiesta de fin de curso.
Ambas chicas comían sus respectivos almuerzos entretanto paseaban por los jardines de la escuela.
El calor estival comenzaba a apoderarse de los días. Los árboles y plantas resplandecían ante los rayos del sol y las flores emanaban un dulce aroma que embriagaba a todo aquel que pasase por su lado.
-¡Anda! –Dijo de pronto Ana – Lo siento Naira, he olvidado una cosa en clase. Voy a ir a buscarla ¿Me esperas aquí?
-¿Quieres que te acompañe?
-Da igual, tu espérame aquí ¿vale?
Y dicho esto, se marchó corriendo.
Naira suspiró y miró a su alrededor. Aquel lugar le resultaba tan familiar… Era dónde habló con Ana por primera vez, es decir, donde escuchó a escondidas la conversación de sus dos amigos, la declaración de Aiden…
Desde ese día, no había vuelto a hablar del tema con Kylen. Aiden, por algún extraño motivo, se había alejado considerablemente de ellos; al volver del viaje, se sentó junto a sus compañeros dejándoles solos, aunque él y Naira seguían volviendo juntos a casa.
-Madre mía – Jadeó Naira - ¿Cómo pude meterme por aquí?
Agazapada, intentó caminar arrastrándose entre los arbustos. Tras muchos arañazos, cortes y heridas, desistió. Comenzó a retroceder lentamente hasta que de pronto, oyó una voz.
-…ro.
La chica se quedó helada. Le había parecido oír a Elena. Con mucho cuidado, avanzó entre la maleza hasta encontrar un lugar en donde podía escuchar claramente la conversación.
-Te quiero. Lo hice porque te quiero.
-Elena – Era la voz de Aiden – Mira, lo siento mucho pero no voy a salir con alguien por quien no siento nada.
-Eso es porque a ti te gusta Naira…
Aiden se quedó en silencio. Naira sentía que su corazón latía desbocado.
-No – Dijo al fin – Te equivocas, Naira tan solo es una chica que me brindó su compañía y amistad.
Naira suspiró aliviada. Todo lo que había creído hasta el momento había sido mentira. Aiden no sentía nada por ella, ahora podían volver a ser amigos como antes. Era un gran alivio…
“Entonces” Pensó “¿Porque siento este vacío en mi pecho?”
-Pero…
-No hay peros que valgan, Elena – Continuó el muchacho – Has hecho sufrir a una amiga muy importante para mí. Te apreciaba como persona pero ahora veo que eres horrible. Por favor, vete.
-Pero Aiden…
-¡Vete!
La joven sollozó muy fuerte y se alejó corriendo hasta que su llanto desapareció, al igual que sus pisadas. Aiden quedó en silencio unos minutos, y después, sus pasos se alejaron lentamente.

-¿Naira? – La voz de Ana sonó desde el otro lado del seto - ¿Dónde estás?

lunes, 8 de diciembre de 2014

Cruce de Caminos: Capítulo 5

¡Buenos LUNES! Perdón por este retraso de un día... No tengo arreglo. La excusa que puedo ponerles es que aquí en España hoy ha sido un día de fiesta, la Inmaculada Concepción (Por cierto muchas felicidades a todas las Inmaculadas, hoy ha sido su santo) y bueno una cosa llevó a la otra y se me fue el santo al cielo... Lo importante es que aquí estoy de nuevo y con un NUEVO CAPÍTULO!

Varias cosas que anunciar. La primera es que se acerca el final de esta romántica novela. No voy a decir cuando, porque ni yo misma lo sé, pero queda MUUUUUY poquito. Entonces podremos retomar nuestra esperada segunda temporada Páginas en Blanco 2!! Aunque de momento seguimos con nuestra extraña historia que poco a poco va tomando un rumbo distinto a medida que avanzamos. Me gustaría que opinasen sobre que les va pareciendo, ideas para hacer el final (No, aún no está hecho)  etc. etc. Todos sus comentarios serán bienvenidos!

La segunda cosa que debo decir es que ya que NAVIDAD estará con nosotros dentro de poco, he decidido hacer un especial de navidad algo distinto. También trabajaré con un personaje que creo que podría ser un poco internacional, (ya que varias personas de distintos países leen este blog) como es Papá Noel (Santa Claus).

Creo que eso es todo por hoy, me disculpo de nuevo por el atraso y les dejo con el nuevo capítulo de nuestra historia!!
Sígueme, comenta, comparte y disfruta!!!
Nos vemos el próximo DOMINGO!!! CIAO :)

Cruce de Caminos: Capítulo 5

El calor al fin había llegado. La primavera tocaba su fin y  los primeros cálidos rayos de sol veraniego caldeaban la fina brisa. Los días se alargaban y las noches se volvían más cortas, bochornosas e insoportables. El curso llegaba a su fin y los alumnos ocupaban sus horas libres en estudiar para los exámenes finales.
-Buongiorno principessa.
-Hola Kylen – Saludó Naira.
Desde que Kylen había llegado al instituto, él y Naira se habían vuelto inseparables. Lo que había supuesto un alivio para la chica, ya que desde el altercado con Christine y Elena, se había quedado sola.
-¡Hey paliducha! ¿Qué estás leyendo?
Por algún extraño motivo, Aiden se había sumado al grupo desde la llegada del italiano y no les dejaba solos ni un momento. Los tres volvían juntos a casa, comían juntos e incluso estudiaban juntos después de clase.
Todo el mundo les conocía. Naira era el punto de mira para muchos, pues siempre iba escoltada de dos de los chicos más llamativos de la escuela. Nunca le había gustado sobresalir en nada y ser el centro de atención era, para ella, una presión constante.
-Bien – Decía el profesor – todo el mundo en silencio por favor, he de anunciar algo importante – Nadie le escuchó. Los alumnos hablaban y reían en un tono de voz tan elevado que las palabras del hombre quedaron en un simple susurro - ¡CALLAOS! –Como por arte de magia, se hizo el silencio – Mucho mejor. Bien, como iba diciendo, he de anunciar algo importante: el viaje de fin de curso de este año será en Italia – Una oleada de vítores, silbidos y aplausos inundó el aula.
-Vaya – Dijo Kylen – Me voy de allí y ahora vosotros decidís hacerme una visita…Creo que esta vez paso, quizás tenga más suerte el año que viene.
-Yo tampoco iré – Comentó Naira – Estos viajes al extranjero suelen ser muy caros. Prefiero quedarme aquí.
-Entonces nos haremos mutua compañía, principessa.
-¡CALLAD! – Volvió el silencio – Por dios, parecéis gallinas en un corral…
-Yo prefiero ser un pingüino, si no hay inconveniente – Bromeó Aiden.
La clase rompió a carcajadas. El profesor, rojo de rabia, dejó los papeles informativos del viaje sobre la mesa y salió del aula con un “ya os las apañareis”.
-¿Qué os parece? – Aiden había corrido hasta el pupitre de Naira –Es un buen viaje, ¿verdad? Paliducha, ¿Qué te parece si…?
-Nosotros no iremos – Le cortó la chica – yo no tengo dinero para pagarlo y Kylen vivió allí hasta hace unos meses atrás así que…
-Ah… - El muchacho no sabía que decir - ¡Qué casualidad! Yo tampoco pensaba ir. Fui con mi familia hace un par de años así que no vale la pena repetir la experiencia.
-¿De verdad? Parecías muy entusiasmado por la idea.
-No va porque no quieres ir tú – Puntualizó Kylen.
Aiden enrojeció hasta las orejas.
-¡Eso no es cierto!
-Ya, claro...
-No empecéis por favor…
[…]
Pasadas las semanas, y con ello los meses, el esperado viaje al fin llegó. La mayor parte de los alumnos de primer curso asistió, y en la escuela tan solo quedaron unos pocos estudiantes, entre ellos Naira, Kylen y Aiden, dos muchachos de otra clase que hablaban constantemente de series de televisión, una chica llamada Ana, callada y tímida y, para sorpresa de Naira, Elena y Christine.
-Vaya mierd…
-¡Aiden!
-Perdón – El muchacho se encogió de hombros – Es que pensaba que nos dejarían esta semana libre… Si juntando las tres clases de primero somos cuatro gatos.
-Ocho gatos, para ser más exactos.
-¿Cuatro gatos? – Se extrañó Kylen.
-Es una frase hecha – Explicó Naira – Significa que somos pocas personas.
Los tres jóvenes, como de costumbre, regresaban a casa juntos. Llegaban hasta el cruce y después Kylen tomaba un camino distinto dejando a Naira y a Aiden solos.  
-Hagamos algo divertido – Propuso Kylen – Últimamente no hemos estado juntos después de clase, que os parece si…
-¡AH! –Gritó de pronto Naira. La muchacha se paró en seco y miró la hora, horrorizada- ¡Lo había olvidado! Perdonad chicos, nos vemos mañana.
-¿A dónde vas? –Preguntó Aiden con recelo.
-Al… al colegio. He olvidado una cosa.
-Si no vas a tardar mucho te esperamos aquí.
-No, no, no – Negó la chica alejándose rápidamente – Prefiero que vayáis a casa, no os preocupéis por mí, ¡Hasta mañana!
Y desapareció entre las calles.
-Para mí – Susurró Kylen – Que ésta tiene un “rollete” por ahí.
-¡Que dices! No inventes Kylen.
[…]
Naira corría desesperadamente entre las calles de la ciudad. Debía volver al colegio lo más rápido posible, pues había quedado allí con alguien. Dio la vuelta a una esquina y cruzó la carretera, agudizó la vista para intentar ver si había alguien en la entrada y, efectivamente, allí estaba. Su morena cabellera rizada era inconfundible.
-¡Christine!
La joven se giró al oír su nombre. Al ver a Naira, corrió hacia ella, saludándola con la mano.
-Pensaba que no ibas a venir – Dijo sonriente.
-Perdóname – Contestó Naira jadeando – lo había olvidado completamente.
-Tranquila, no pasa nada – Juntas caminaron hacia el colegio – Te echaba de menos…
-Y yo a ti, Chris… Quería hablar contigo después de lo ocurrido pero no encontraba el momento oportuno…
- No te preocupes, Naira. De todas formas, no hablemos de esto aquí, vayamos a un sitio más privado.
Christine la condujo hasta el interior de la escuela, y allí, hasta la sala de música. Ambas se situaron en los pupitres y observaron el alrededor. Todo estaba en completa oscuridad.
-Naira, ¿Por qué no nos dijiste lo de Aiden Lower? Si te gustaba, nosotras…
-¡No! Te equivocas Christine, tan solo dio la casualidad de que vivíamos en el mismo edificio y desde entonces se empeñó en ir y volver juntos todos los días.
La muchacha la miraba con recelo.
-Además, yo no sabía que a Elena le gustaba Aiden.
-Elena es insoportable – Se quejó Christine – Muy enamorada de Lower pero después se besuquea con el primero que le pasa por delante.
-¿De verdad?
-Sí – Christine parecía nerviosa – Yo ya no la soporto más.
-Vaya… no me esperaba algo así de ella.
-Pues sí, por eso te echo de menos. Tú no eres como ella…
-Bueno, yo no…
-Una cosa – De pronto, el tono de Christine pasó a ser profundo e intrigante. Naira conocía perfectamente aquella voz; era la que solía usar para husmear sobre temas jugosos -  Últimamente siempre te veo acompañada, no solo de Aiden Lower, sino también de Kylen Fabriozzi.
La chica calló un segundo.
-Sí – Respondió Naira con recelo. No tenía ninguna intención de iniciar ningún rumor absurdo.
-Dime la verdad, ¡¿cuál de los dos te gusta?!
-¿Co…cómo?
¡Riiiing! ¡Riiiing!
-¡Ay! Perdona Naira, será mi madre, enseguida vuelvo.
-Vale, te espero aquí.
La joven salió del aula y cerró la puerta tras de sí, dejando la estancia en total penumbra.
-¡Chris! – Gritó Naira – ¡No cierres la puerta que no veo nada!
¡CLIC!
Un ruido sordo resonó en la habitación.
-¿Chris? – Preguntó Naira, asustada - ¿Qué ha sido eso?
La muchacha se levantó y fue hacia la puerta. Allí intentó abrirla pero el pomo no giraba. Estaba cerrada.
-¡Chris! ¡Christine! ¡Estoy encerrada ayúdame!
Entonces miró por el cristal de la puerta. Allí de pie, riéndose a carcajadas, estaban Christine y Elena.
-No… - Naira se horrorizó al comprender lo que estaba ocurriendo – No, por favor… ¡No me dejéis aquí!
Las chicas le hicieron burla desde el otro lado y se alejaron riendo.
Silencio absoluto.
La muchacha comenzó a golpear la puerta y a pedir auxilio desesperada, pero no venía nadie. El colegio estaba desierto.
Tras diez minutos, al fin comprendió que nadie acudiría en su ayuda, aquella noche debería pasarla allí mismo. Exhausta, se dejó caer en el frío suelo de mármol. Sentía la oscuridad avanzar lentamente, la única luz que la acompañaba era la de la luna, que filtraba por las estrechas rendijas de la persiana.
La joven comenzó a oír entonces, extraños sonidos provenientes de su alrededor; El mecer de las hojas de los árboles, el gemir del viento, el crujir de las ramas, sonidos de pisadas que avanzaban por el pasillo…
De repente, se puso en pie. No lo había soñado, alguien se acercaba por el pasillo. Comenzó a gritar y golpear la puerta, esperanzada. Quizás no tenía que pasar la noche en aquella tétrica aula de música.
-¡SÓCORRO! –Gritó - ¡Estoy encerrada! ¡Por favor ayúdame!
Los pasos se detuvieron y de pronto, echaron a correr por el pasillo. Cada vez se acercaba más…
“Menos mal” Pensó la chica “Será el guardia nocturno, me abrirá la puerta y podré volver a casa”
Entonces, los pasos se detuvieron. Por el vidrio de la puerta, Naira pudo divisar una oscura figura.
-¡Estoy aquí! ¡En el aula de música!
Pero no se movió. Se quedó mirando a Naira con unos enormes y brillantes ojos que relucían en la opacidad de la noche.
-¿Oiga? ¿Me oye?
De pronto, una horrible sonrisa se dibujó en aquel rostro y, lentamente, avanzó hacia la puerta.
-¡NO! – Chilló horrorizada - ¡¿Quién es usted?! ¡No se acerque!
La puerta, antes cerrada, comenzó a abrirse lentamente y, por la rendija, apareció una mano putrefacta…
-¡NOOOO!

Naira…

lunes, 1 de diciembre de 2014

Cruce de Caminos: Capítulo 4

Buenas noches a todos y todas! Hoy vengo con un poco de retraso... Se ha hecho tarde. Hoy ha sido un día de lluvia intensa, día de película y manta. Hasta que me he dado cuenta de que no había pasado el capítulo y he tenido que hacerlo corriendo D:
Algunas cosas que comentar, primero pedir disculpas por dos cosas:

1- Hay un personaje extranjero del cual no conozco el idioma y he tenido que apoyarme en el traductor de google... muy triste, sí, lo se. Si hay algún error decídmelo en los comentarios y lo cambiare rápidamente.

2-Con las prisas ni me he repasado el capítulo...

Y eso es todo JAJAJAJA. Lo se soy un desastre...
Bueno nada mas que decir. Éste técnicamente debería ser el ultimo capítulo pero la cosa se ha empezado a liar y como podéis ver a continuación, solo se complica mas la cosa. Bueno os dejo con el capítulo. Una última cosa:

HOY ES MI CUMPLEAÑOS!!

Era un dato que pienso que era interesante compartir jejeje
Buenas noches a todos/as. Sígueme, comenta, comparte y disfruta!!
Nos vemos el próximo DOMINGO!!!


Cruce de caminos: Capítulo 4

-¿Na…Naira?
Un escalofrío recorrió el cuerpo de la joven. Se había olvidado por completo de Christine y Elena. Ambas chicas se refugiaban de la lluvia bajo un gran paraguas amarillo.
-¿Qué… que haces con él? – Christine estaba atónita.
Los cuatro jóvenes se miraban mutuamente sin comprender muy bien lo que estaba ocurriendo. Elena y Christine miraban a Naira con odio y rabia.
-No… no es lo que vosotras pensáis… - La joven se alejó del muchacho – sólo nos hemos encontrado por el camino y…
-Ya – Le cortó Elena – Por ese motivo no querías venir hoy ¿verdad? Porque ya sabias quien era su novia.
-¡No! – Naira se acercó a Elena con gesto suplicante – Es cierto que volvemos a casa juntos, ¡Pero no somos novios! Es sólo que vivimos en…
-¡¿Y no pensaste en decírnoslo?! –Elena estaba cada vez más nerviosa - ¡Sabias perfectamente lo que yo sentía!
-Yo no…
-No vuelvas a acercarte a mí. Me das asco.
La muchacha salió corriendo, con Christine tras ella, que miraba con odio a Naira.
-¿Estás bien?
Aiden se había acercado a ella desde atrás y puso su mano en el hombro de la muchacha, pero ésta le rechazó con un manotazo.
-¡Todo esto es tu culpa! – Gritó - ¿Por qué no me has defendido? ¿Por qué no has dicho que solo eran rumores? – La lágrimas comenzaron a brotar de sus ojos – Si no hubieses olvidado el paraguas… si no…
-Naira… - Era la primera vez que le llamaba por su nombre – Tranquilízate, vamos a casa.
 La joven rompió a llorar. Aiden la abrazó intentando consolarla, mientras acariciaba sus húmedos cabellos bajo la lluvia.
[…]
Los días avanzaban con rapidez.
El invierno pasó y abrió paso a la reluciente primavera, llena de vida y color. Naira observaba embelesada las gotas de rocío que adornaban las incipientes hojas de los árboles. De pronto, el timbre sonó.
Todos los alumnos recogieron sus pertenencias con excesiva rapidez. Tras unas merecidas vacaciones de navidad, la vuelta a clase había sido difícil y pesada. Naira aguardó a que todos sus compañeros abandonaran el aula para recoger sus cosas e irse tranquilamente sin tener que soportar cuchicheos ni miradas furtivas de los demás.
-¿Podemos hablar?
Aiden, que había estado esperado a que la chica estuviese completamente sola, se acercó a su pupitre y la miró con gesto suplicante.
Desde el altercado con Christine y Elena, la muchacha había ignorado por completo al joven, volviendo sola a casa y despertándose mucho antes que él para no tener que verle por las mañanas. No obstante, todos los esfuerzos de la chica habían sido en vano; Aiden no pretendía rendirse tan fácilmente. La acorralaba durante los cambios de clase o en el recreo para intentar hablar con ella, mas ella siempre se las ingeniaba para evitarle de una forma u otra.
-…por favor Naira, solo quiero hablar…
-Vete, Aiden – Ya estaban llegando a la salida de la escuela.
-¿Por qué me rechazas? No creo merecerme esto…
-¡Déjame en paz, Aiden!
La joven comenzó a correr pero Aiden, rojo de rabia, fue tras ella y consiguió sujetar su brazo, parándola en seco.
-Estás acabando con mi paciencia, niña – Habían llegado al cruce – Contéstame de una vez ¿Por qué me evitas?
-¡¿Y tú porque no me dejas en paz?!
Aiden enmudeció. Su voz, antes clara y enérgica, se había convertido en un susurro inseguro, casi inaudible.
-Yo… - Tragó saliva – Yo a ti… yo…
-Qualcosa non va?
Ambos chicos se giraron al oír una voz hablando en un idioma desconocido. Un joven muchacho de rizados cabellos les miraba con ceño fruncido.
-Qualcosa non va? – Repitió.
-Creo… - Dijo Aiden – Que es italiano…
-Genial – Ironizó Naira – Un diez en lógica.
La muchacha se acercó al joven desconocido y sonrió.
-Disculpe – Dijo cordialmente - ¿Necesita algo? No entendemos su idioma…
El chico la miraba maravillado. De repente, agarró su mano y la besó.
-¡Oh! Mi principessa, Sois lo más bello que jamás he tenido il piacere de observar.
-Eh… - Naira había quedado perpleja.
-¡Oye tú! – Gritó Aiden - ¿Qué se supone que haces?
- ¡Oh! – Volvió a decir el joven – Que modales… ¿me equivoco al decir que he interferido en una discusión de pareja?
-No somos pareja – Negó la chica.
-Entonces bella donna, tengo la libertad de conquistar su corazón.
La formalidad de sus palabras hizo reír a Naira.
-¿Y tú quien se supone que eres? – Aiden había avanzado hasta interponerse entre ellos – Eres muy sospechoso.
-Perdonami amici, que descortesía al no presentarme – Soltó la mano de Naira e hizo una leve reverencia – Mi nombre es Kylen Fabriozzi, un piacere.
-¿Kylen? – Preguntó curiosa la muchacha – ese no es un nombre muy italiano, diría yo…
-Mi mamma es de por aquí – Contestó el chico – siempre he vivido en Italia pero me mudé hace pocos días.  – El joven sonrió – ¿Puedo saber el nombre de mi principessa?
-Na…Naira. Naira Thonder.
-Oh, pero que maravilla… Naira… Suena al mismísimo cántico de…
-Yo soy Aiden Lower, el chico más guapo, inteligente, popular y divertido de esta ciudad. Encantado.
Naira miró sorprendida al chico. ¿Podría ser que Aiden viese a Kylen como un posible rival? A él no solía importarle lo más mínimo su popularidad, ni lo que pensaran de él, ni mucho menos nadie que no le interesase. Pero al ver a un muchacho lo suficientemente guapo como para arrebatarle el primer puesto, parecía haberse puesto a la defensiva. ¿Quizás se sentía amenazado? La idea hizo reír a Naira.
-Un piacere, amici. Debéis disculparme pero debo volver a casa, tan solo había salido a dar un paseo para conocer los alrededores. Me alegra haber conocido a alguien por fin, y más me alegra al haber conocido a un ángel – Miró con dulzura a Naira, cosa que hizo enrojecer de rabia a Aiden – Espero verles pronto ¡arrivederci!
Y dicho esto se marchó.
Naira suspiró y comenzó a caminar al lado de Aiden.
-No puedo creer las cosas raras que llegan a pasarme – Comentó la chica – Últimamente se muda mucha gente nueva a nuestro pueblo, ¿No crees?
-Tu tampoco eres de por aquí ¿Verdad?
-No – Contestó – me mudé hará ya un par de años…
La joven se detuvo en seco y observó a su amigo con tristeza.
-¿Qué ocurre? – Preguntó Aiden.
-Perdóname… - Los ojos de la muchacha se anegaron en lágrimas – Te he tratado injustamente… Tú no tienes la culpa de nada y aun así la he pagado contigo… perdóname por favor…
Aiden se acercó a ella y la abrazó.
-Volvamos a casa…
[…]
-…Por favor preséntate a la clase.
-Un piacere, mi nombre es Kylen Fabriozzi y vengo de… ¡OH! – El muchacho dio tal grito que la mitad de la clase dio un respingo en el asiento – ¡Mi principessa!  - Corrió hasta el pupitre de Naira y agarró su mano – Esto debe de ser el destino… Reencontrarnos en un lugar como éste… Debe de ser el amore…
-¡Eh tú! – Aiden se levantó de su silla y fue hacia ellos.
-¡Oh! Amici – Kylen soltó la mano de Naira, que había quedado petrificada - E 'un piacere verte de nuevo a ti también, Adri…
-¡ES AIDEN!

-Ay dios mío… - Suspiró Naira – éste va a ser un año muy largo.