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domingo, 14 de diciembre de 2014

Cruce de caminos: Capítulo 6

¡Muy buenas noches a todos y todas! Bienvenidos un DOMINGO más al Blog de Cephei. Espero que hayan pasado una buena semana, ya queda poco para navidad y fiesta!!
Esta vez quiero decirles varias cosas en lo que se refiere la historia y el blog en general:
Primeramente hablemos del blog. 
La semana que viene subiré el siguiente capítulo de nuestra actual historia, el domingo, de manera normal. Pero si están atentos a los tres días siguientes, quizás se encuentren alguna sorpresita como regalo de navidad :O
Pueden saberlo en mi twitter o en mi cuenta de google +.

Otro tema de interés, es que estoy pensando dedicar una publicación en explicar detalles de nuestra historia, que poco a poco se vuelve algo complicada. Me habría gustado contar estas cosas desde el primer momento pero en un principio la historia iba a ser de tres capítulos así que...
¡Comenten para opinar! 

En lo que respecta el capítulo que hoy les traigo, podría decir que es algo complicado. Hay muchísima información y de GRAN importancia en un solo capítulo, así que les recomiendo que lo lean tranquilamente y con atención. Les he de recordar que, aunque sea un solo capítulo, las escenas van ocurriendo en momentos distintos del curso. Cuando aparece éste símbolo: [...] Significa que hay un período de tiempo el cual la historia no explica. 
Cualquier duda, ¡Comenten! Estaré encantada de responderles.

Dicho ésto, tan solo me queda desearles una buena semana, que disfruten del capítulo y...

¡Sígueme, comenta, comparte y disfruta!
¡Nos vemos el próximo DOMINGO! 

Cruce de caminos: Capítulo 6

Naira abrió los ojos.
Estaba tumbada en el suelo, temblando incontrolablemente y empapada en sudor frío. A su lado, Kylen la sujetaba firmemente e intentaba reanimarla zarandeándola levemente.
-¿Estas bien?
Sin poder mediar palabra, la chica le abrazó y comenzó a llorar.
-¡Naira! ¡¿Qué te ocurre?! ¡¿Qué te han hecho?!
[…]
-¿Ya estás más tranquila?
-Sí, gracias Kylen… lo siento…
-Aiden y yo decidimos esperarte. Es muy ostinato ¿sabes? Decía que aquello no le gustaba así que me quedé con él. Al caer la noche, ya preocupados, decidimos ir a buscarte, tan solo para confirmar que estuvieses bien.
Los dos jóvenes caminaban de la mano por las calles, ya era entrada la noche. Naira sentía escalofríos al recordar aquél tétrico sueño que había tenido. Apoyada en el hombro de su amigo, escuchaba atenta sus palabras.
-Mientras Aiden buscaba por el ala oeste, yo lo hacía por el este, y de repente, oí unos gritos que provenían del aula de música, entonces… bueno, ya sabes el resto.
-Gracias Kylen – Sollozó la muchacha – No sé qué hubiese ocurrido si no llegas a aparecer… ¿Dónde está Aiden?
-Nos está esperando en el cruce. Mírale, allí está.
Efectivamente, Aiden, apoyado en un muro, les observaba desde lejos con cara de pocos amigos.
-Perdono por haberte hecho esperar – Se disculpó Kylen.
-¡Aiden! – La chica corrió hacia él – Gracias por venir a buscarme. No sé qué hubiese hecho si…
-Eres una idiota – Le espetó el muchacho – Vámonos.
Dicho esto, el joven le agarró del brazo y tiró de ella.
-¡Ah! ¡Espera, aún no nos hemos despedido de Kylen!
-No importa principessa – Kylen fue hacia ella y besó su mejilla tiernamente - ¡Arrivederci!
La muchacha, sonrojada, siguió al enfurecido Aiden, sin dar crédito alguno a lo que acababa de ocurrir. 
[…]
-No llego a comprender porque quieres que me quede aquí sin hacer ruido…
-¡Shhht! –Chistó Kylen – Aquí viene.
Naira y Kylen permanecían agazapados tras unos matorrales. Aiden se acercaba lentamente hacia ellos, pero desde su posición no podía verles, estaban completamente ocultos por la hojarasca.
-Oigas lo que oigas – Susurró Kylen al oído de su amiga – No digas absolutamente nada.
-Pero…
Sin esperar respuesta, el muchacho se levantó y se dirigió hacia Aiden disimuladamente.
-Has venido – Dijo – No me lo esperaba la verdad…
-¿Qué quieres, Fabriozzi?
-Que poco conversador, y yo que quería…
-Ve al grano de una vez.
Kylen sonreía maliciosamente.
-Que cruel eres… - Dijo con fingida tristeza – En fin… andare al dunque como tu bien has dicho. Hace tiempo que le estoy dando vueltas a algo y… quería preguntártelo personalmente – El chico hizo una pausa para causar expectación en su interlocutor.
-¡¿Qué?! – Preguntó Aiden con nerviosismo.
-A ti te gusta Naira ¿Verdad?
La muchacha, oculta entre aquellos matojos, ahogó un gritito. ¿Qué narices estaba insinuando Kylen?
-¿Y que si así fuese? – Dijo Aiden con tono amenazador – A ti no te incumbe para nada.
-Te equivocas – Le cortó tajante el muchacho – Me importa, y mucho.
Hubo un momento de silencio por parte de ambos.
-Tú conoces mis sentimientos hacia Naira – Continuó Kylen – lo dejé muy claro desde el principio y quiero saber si tú eres amigo – Su mirada se volvió intimidante – o un estorbo.
Aiden había quedado paralizado ante aquellas palabras. Más, cuando habló, su voz era enérgica y segura; no iba a permitir que Kylen le amedrentara.
-Sí – Contestó finalmente – Me gusta Naira.
A la joven, le dio un vuelco el corazón. Sentía como sus piernas y brazos temblaban mientras que un sudor frío descendía por su espalda.
-Lo sabía – Sonrió satisfecho Kylen. En ese mismo instante, dirigió su mirada al matorral donde sabía que se encontraba la chica – Escúchame Aiden, no voy a rendirme tan solo porque seas mi amici. Sé que Naira poco a poco me está entregando su corazón, así que no pienso perder ante ti.
La muchacha retrocedió lentamente, con cuidado de no provocar demasiado alboroto con el crujir de hojas y ramas. No quería oír nada más de aquella conversación absurda. ¿Por qué querría Kylen que estuviese allí? Era obvio que Aiden había dicho aquello para desafiarle, no porque fuese cierto…
-¡Ay!
-¡Au!
Naira había chocado contra algo y había caído al suelo con un golpe seco.
-Perdona, no estaba mirando por donde iba.
-¡Anda! – Dijo la muchacha – tú estás en la misma clase que yo ¿verdad? Somos de las pocas chicas que no han ido al viaje.
-¡Es cierto! – Naira sonrió – Disculpa, no recuerdo tu nombre…
-Ana, Ana Fiver. Tú eres Naira, ¿cierto?
-¿Me conoces?
-Todo el instituto te conoce – Rió Ana – A ti, a Aiden Lower y a Kylen Fabriozzi.
-Va…vaya – Tartamudeó Naira.
Ambas muchachas caminaron juntas hasta clase. Allí, sentados en mesas separadas, le esperaban Aiden y Kylen.
Naira se moría de ganas por saber el motivo por el cual Kylen le había hecho oír todo aquello. Pero sabía que si se sentaba con su amigo, Aiden se enfadaría y, la verdad, no tenía ningunas ganas de discutir. También deseaba preguntarle a Aiden un par de cosas, pero aquello suponía admitir que había estado escuchando a escondidas su conversación privada. Además, aunque sabía que lo que había dicho era una mentira, sentía vergüenza por haber escuchado su declaración…
-Ana, ¿Puedo sentarme contigo?
-¿Eh? – La muchacha parecía sorprendida a la vez que feliz - ¡Sí, sí, claro! Pero ¿Qué pasa con los chicos?
-Que se las apañen, no voy a estar siempre de intermediaria entre ambos.
Dicho esto, agarró la mano de su nueva amiga y juntas se sentaron en unos pupitres que había al final del aula, bajo la atenta mirada de Kylen y Aiden.
[…]
-¿A vosotros también? – Decía Ana – No puedo creer que nos hayan puesto un trabajo un día antes de terminar el curso.
-Pero es fácil, ¿no? – Dijo Naira – Es un trabajo de manualidades para la fiesta de fin de curso.
Ambas chicas comían sus respectivos almuerzos entretanto paseaban por los jardines de la escuela.
El calor estival comenzaba a apoderarse de los días. Los árboles y plantas resplandecían ante los rayos del sol y las flores emanaban un dulce aroma que embriagaba a todo aquel que pasase por su lado.
-¡Anda! –Dijo de pronto Ana – Lo siento Naira, he olvidado una cosa en clase. Voy a ir a buscarla ¿Me esperas aquí?
-¿Quieres que te acompañe?
-Da igual, tu espérame aquí ¿vale?
Y dicho esto, se marchó corriendo.
Naira suspiró y miró a su alrededor. Aquel lugar le resultaba tan familiar… Era dónde habló con Ana por primera vez, es decir, donde escuchó a escondidas la conversación de sus dos amigos, la declaración de Aiden…
Desde ese día, no había vuelto a hablar del tema con Kylen. Aiden, por algún extraño motivo, se había alejado considerablemente de ellos; al volver del viaje, se sentó junto a sus compañeros dejándoles solos, aunque él y Naira seguían volviendo juntos a casa.
-Madre mía – Jadeó Naira - ¿Cómo pude meterme por aquí?
Agazapada, intentó caminar arrastrándose entre los arbustos. Tras muchos arañazos, cortes y heridas, desistió. Comenzó a retroceder lentamente hasta que de pronto, oyó una voz.
-…ro.
La chica se quedó helada. Le había parecido oír a Elena. Con mucho cuidado, avanzó entre la maleza hasta encontrar un lugar en donde podía escuchar claramente la conversación.
-Te quiero. Lo hice porque te quiero.
-Elena – Era la voz de Aiden – Mira, lo siento mucho pero no voy a salir con alguien por quien no siento nada.
-Eso es porque a ti te gusta Naira…
Aiden se quedó en silencio. Naira sentía que su corazón latía desbocado.
-No – Dijo al fin – Te equivocas, Naira tan solo es una chica que me brindó su compañía y amistad.
Naira suspiró aliviada. Todo lo que había creído hasta el momento había sido mentira. Aiden no sentía nada por ella, ahora podían volver a ser amigos como antes. Era un gran alivio…
“Entonces” Pensó “¿Porque siento este vacío en mi pecho?”
-Pero…
-No hay peros que valgan, Elena – Continuó el muchacho – Has hecho sufrir a una amiga muy importante para mí. Te apreciaba como persona pero ahora veo que eres horrible. Por favor, vete.
-Pero Aiden…
-¡Vete!
La joven sollozó muy fuerte y se alejó corriendo hasta que su llanto desapareció, al igual que sus pisadas. Aiden quedó en silencio unos minutos, y después, sus pasos se alejaron lentamente.

-¿Naira? – La voz de Ana sonó desde el otro lado del seto - ¿Dónde estás?

2 comentarios:

  1. Madre mía pero cuanto salseooooo jajajajajajaja. Me gusta me gusta, muchas cosas en un mismo capítulo pero genial como siempre *__*.

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