¡Buenos LUNES! Perdón por este retraso de un día... No tengo arreglo. La excusa que puedo ponerles es que aquí en España hoy ha sido un día de fiesta, la Inmaculada Concepción (Por cierto muchas felicidades a todas las Inmaculadas, hoy ha sido su santo) y bueno una cosa llevó a la otra y se me fue el santo al cielo... Lo importante es que aquí estoy de nuevo y con un NUEVO CAPÍTULO!
Varias cosas que anunciar. La primera es que se acerca el final de esta romántica novela. No voy a decir cuando, porque ni yo misma lo sé, pero queda MUUUUUY poquito. Entonces podremos retomar nuestra esperada segunda temporada Páginas en Blanco 2!! Aunque de momento seguimos con nuestra extraña historia que poco a poco va tomando un rumbo distinto a medida que avanzamos. Me gustaría que opinasen sobre que les va pareciendo, ideas para hacer el final (No, aún no está hecho) etc. etc. Todos sus comentarios serán bienvenidos!
La segunda cosa que debo decir es que ya que NAVIDAD estará con nosotros dentro de poco, he decidido hacer un especial de navidad algo distinto. También trabajaré con un personaje que creo que podría ser un poco internacional, (ya que varias personas de distintos países leen este blog) como es Papá Noel (Santa Claus).
Creo que eso es todo por hoy, me disculpo de nuevo por el atraso y les dejo con el nuevo capítulo de nuestra historia!!
Sígueme, comenta, comparte y disfruta!!!
Nos vemos el próximo DOMINGO!!! CIAO :)
Cruce de Caminos: Capítulo 5
El calor al fin había llegado. La primavera tocaba su fin
y los primeros cálidos rayos de sol
veraniego caldeaban la fina brisa. Los días se alargaban y las noches se
volvían más cortas, bochornosas e insoportables. El curso llegaba a su fin y los
alumnos ocupaban sus horas libres en estudiar para los exámenes finales.
-Buongiorno
principessa.
-Hola Kylen – Saludó Naira.
Desde que Kylen había llegado al instituto, él y Naira se
habían vuelto inseparables. Lo que había supuesto un alivio para la chica, ya
que desde el altercado con Christine y Elena, se había quedado sola.
-¡Hey paliducha! ¿Qué estás leyendo?
Por algún extraño motivo, Aiden se había sumado al grupo
desde la llegada del italiano y no les dejaba solos ni un momento. Los tres
volvían juntos a casa, comían juntos e incluso estudiaban juntos después de
clase.
Todo el mundo les conocía. Naira era el punto de mira para
muchos, pues siempre iba escoltada de dos de los chicos más llamativos de la
escuela. Nunca le había gustado sobresalir en nada y ser el centro de atención
era, para ella, una presión constante.
-Bien – Decía el profesor – todo el mundo en silencio por
favor, he de anunciar algo importante – Nadie le escuchó. Los alumnos hablaban
y reían en un tono de voz tan elevado que las palabras del hombre quedaron en
un simple susurro - ¡CALLAOS! –Como por arte de magia, se hizo el silencio –
Mucho mejor. Bien, como iba diciendo, he de anunciar algo importante: el viaje
de fin de curso de este año será en Italia – Una oleada de vítores, silbidos y
aplausos inundó el aula.
-Vaya – Dijo Kylen – Me voy de allí y ahora vosotros decidís
hacerme una visita…Creo que esta vez paso, quizás tenga más suerte el año que
viene.
-Yo tampoco iré – Comentó Naira – Estos viajes al extranjero
suelen ser muy caros. Prefiero quedarme aquí.
-Entonces nos haremos mutua compañía, principessa.
-¡CALLAD! – Volvió el silencio – Por dios, parecéis gallinas
en un corral…
-Yo prefiero ser un pingüino, si no hay inconveniente –
Bromeó Aiden.
La clase rompió a carcajadas. El profesor, rojo de rabia,
dejó los papeles informativos del viaje sobre la mesa y salió del aula con un
“ya os las apañareis”.
-¿Qué os parece? – Aiden había corrido hasta el pupitre de
Naira –Es un buen viaje, ¿verdad? Paliducha, ¿Qué te parece si…?
-Nosotros no iremos – Le cortó la chica – yo no tengo dinero
para pagarlo y Kylen vivió allí hasta hace unos meses atrás así que…
-Ah… - El muchacho no sabía que decir - ¡Qué casualidad! Yo
tampoco pensaba ir. Fui con mi familia hace un par de años así que no vale la
pena repetir la experiencia.
-¿De verdad? Parecías muy entusiasmado por la idea.
-No va porque no quieres ir tú – Puntualizó Kylen.
Aiden enrojeció hasta las orejas.
-¡Eso no es cierto!
-Ya, claro...
-No empecéis por favor…
[…]
Pasadas las semanas, y con ello los meses, el esperado viaje
al fin llegó. La mayor parte de los alumnos de primer curso asistió, y en la
escuela tan solo quedaron unos pocos estudiantes, entre ellos Naira, Kylen y
Aiden, dos muchachos de otra clase que hablaban constantemente de series de
televisión, una chica llamada Ana, callada y tímida y, para sorpresa de Naira,
Elena y Christine.
-Vaya mierd…
-¡Aiden!
-Perdón – El muchacho se encogió de hombros – Es que pensaba
que nos dejarían esta semana libre… Si juntando las tres clases de primero
somos cuatro gatos.
-Ocho gatos, para ser más exactos.
-¿Cuatro gatos? – Se
extrañó Kylen.
-Es una frase hecha – Explicó Naira – Significa que somos
pocas personas.
Los tres jóvenes, como de costumbre, regresaban a casa
juntos. Llegaban hasta el cruce y después Kylen tomaba un camino distinto
dejando a Naira y a Aiden solos.
-Hagamos algo divertido – Propuso Kylen – Últimamente no
hemos estado juntos después de clase, que os parece si…
-¡AH! –Gritó de pronto Naira. La muchacha se paró en seco y
miró la hora, horrorizada- ¡Lo había olvidado! Perdonad chicos, nos vemos
mañana.
-¿A dónde vas? –Preguntó Aiden con recelo.
-Al… al colegio. He olvidado una cosa.
-Si no vas a tardar mucho te esperamos aquí.
-No, no, no – Negó la chica alejándose rápidamente – Prefiero
que vayáis a casa, no os preocupéis por mí, ¡Hasta mañana!
Y desapareció entre las calles.
-Para mí – Susurró Kylen – Que ésta tiene un “rollete” por
ahí.
-¡Que dices! No inventes Kylen.
[…]
Naira corría desesperadamente entre las calles de la ciudad.
Debía volver al colegio lo más rápido posible, pues había quedado allí con
alguien. Dio la vuelta a una esquina y cruzó la carretera, agudizó la vista para
intentar ver si había alguien en la entrada y, efectivamente, allí estaba. Su
morena cabellera rizada era inconfundible.
-¡Christine!
La joven se giró al oír su nombre. Al ver a Naira, corrió
hacia ella, saludándola con la mano.
-Pensaba que no ibas a venir – Dijo sonriente.
-Perdóname – Contestó Naira jadeando – lo había olvidado
completamente.
-Tranquila, no pasa nada – Juntas caminaron hacia el colegio
– Te echaba de menos…
-Y yo a ti, Chris… Quería hablar contigo después de lo
ocurrido pero no encontraba el momento oportuno…
- No te preocupes, Naira. De todas formas, no hablemos de
esto aquí, vayamos a un sitio más privado.
Christine la condujo hasta el interior de la escuela, y allí,
hasta la sala de música. Ambas se situaron en los pupitres y observaron el
alrededor. Todo estaba en completa oscuridad.
-Naira, ¿Por qué no nos dijiste lo de Aiden Lower? Si te
gustaba, nosotras…
-¡No! Te equivocas Christine, tan solo dio la casualidad de
que vivíamos en el mismo edificio y desde entonces se empeñó en ir y volver
juntos todos los días.
La muchacha la miraba con recelo.
-Además, yo no sabía que a Elena le gustaba Aiden.
-Elena es insoportable – Se quejó Christine – Muy enamorada
de Lower pero después se besuquea con el primero que le pasa por delante.
-¿De verdad?
-Sí – Christine parecía nerviosa – Yo ya no la soporto más.
-Vaya… no me esperaba algo así de ella.
-Pues sí, por eso te echo de menos. Tú no eres como ella…
-Bueno, yo no…
-Una cosa – De pronto, el tono de Christine pasó a ser
profundo e intrigante. Naira conocía perfectamente aquella voz; era la que solía
usar para husmear sobre temas jugosos -
Últimamente siempre te veo acompañada, no solo de Aiden Lower, sino
también de Kylen Fabriozzi.
La chica calló un segundo.
-Sí – Respondió Naira con recelo. No tenía ninguna intención
de iniciar ningún rumor absurdo.
-Dime la verdad, ¡¿cuál de los dos te gusta?!
-¿Co…cómo?
¡Riiiing! ¡Riiiing!
-¡Ay! Perdona Naira, será mi madre, enseguida vuelvo.
-Vale, te espero aquí.
La joven salió del aula y cerró la puerta tras de sí, dejando
la estancia en total penumbra.
-¡Chris! – Gritó Naira – ¡No cierres la puerta que no veo
nada!
¡CLIC!
Un ruido sordo resonó en la habitación.
-¿Chris? – Preguntó Naira, asustada - ¿Qué ha sido eso?
La muchacha se levantó y fue hacia la puerta. Allí intentó
abrirla pero el pomo no giraba. Estaba cerrada.
-¡Chris! ¡Christine! ¡Estoy encerrada ayúdame!
Entonces miró por el cristal de la puerta. Allí de pie, riéndose
a carcajadas, estaban Christine y Elena.
-No… - Naira se horrorizó al comprender lo que estaba
ocurriendo – No, por favor… ¡No me dejéis aquí!
Las chicas le hicieron burla desde el otro lado y se alejaron
riendo.
Silencio absoluto.
La muchacha comenzó a golpear la puerta y a pedir auxilio
desesperada, pero no venía nadie. El colegio estaba desierto.
Tras diez minutos, al fin comprendió que nadie acudiría en su
ayuda, aquella noche debería pasarla allí mismo. Exhausta, se dejó caer
en el frío suelo de mármol. Sentía la oscuridad avanzar lentamente, la única luz que la acompañaba era la
de la luna, que filtraba por las estrechas rendijas de la persiana.
La joven comenzó a oír entonces, extraños sonidos provenientes
de su alrededor; El mecer de las hojas de los árboles, el gemir del viento, el
crujir de las ramas, sonidos de pisadas que avanzaban por el pasillo…
De repente, se puso en pie. No lo había soñado,
alguien se acercaba por el pasillo. Comenzó a gritar y golpear la puerta,
esperanzada. Quizás no tenía que pasar la noche en aquella tétrica aula de
música.
-¡SÓCORRO! –Gritó - ¡Estoy encerrada! ¡Por favor ayúdame!
Los pasos se detuvieron y de pronto, echaron a correr por el pasillo.
Cada vez se acercaba más…
“Menos mal” Pensó la chica “Será el guardia nocturno, me
abrirá la puerta y podré volver a casa”
Entonces, los pasos se detuvieron. Por el vidrio de la
puerta, Naira pudo divisar una oscura figura.
-¡Estoy aquí! ¡En el aula de música!
Pero no se movió. Se quedó mirando a Naira con
unos enormes y brillantes ojos que relucían en la opacidad de la noche.
-¿Oiga? ¿Me oye?
De pronto, una horrible sonrisa se dibujó en aquel rostro y,
lentamente, avanzó hacia la puerta.
-¡NO! – Chilló horrorizada - ¡¿Quién es usted?! ¡No se
acerque!
La puerta, antes cerrada, comenzó a abrirse lentamente y, por
la rendija, apareció una mano putrefacta…
-¡NOOOO!
Naira…




¿Por qué lo dejas con tanta intriga? ¡Mala persona!
ResponderEliminarBueno, como siempre decirte que me ha encantado el capítulo. SIGUIENTEEEEEEE.
siii..que semanita mas larga nos espera !!!
ResponderEliminargenial !
EBR
Gran trabajo, muy interesante tu episodio! Sigue así!
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