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domingo, 23 de noviembre de 2014

Cruce de caminos: Capítulo 3

¡Buenos domingos! ¿Que tal ha ido esta semana? La mía bastante ajetreada... y por eso no podre publicar el próximo capítulo... :'(
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¡¡ES BROMA!!

Ya veía mi asesinato inminente si no publicaba hoy... Pero si que me he de poner las pilas porque entre una cosa y otra aún no he pasado todos los capítulos D: 
Bueno aquí les dejo el tercero de esta saga!! Las cosas se complican cada vez mas y yo no veo el momento de finalizar la historia... a ver como acaba la cosa, ni yo misma lo se jejeje
Bueno he de decir que estoy muy feliz al ver tantos comentarios y tanto apoyo de su parte :) Poco a poco voy sintiéndome mas segura y espero que ustedes vayan también disfrutando de lo que escribo, aunque sea un poquito. Muchas gracias por comentar, sigo deseando de leer sus opiniones!! MUCHAS GRACIAS!!
Nos vemos la próxima semana, EL DOMINGO!!
Síganme, disfruten, compartan y comenten!!

P.D. Casi se me olvida, hoy una amiga muy especial cumple años y deseaba dedicarle este capítulo, ya que lleva bastante tiempo deseando leerlo!! Un beso muy grande y muchas felicidades guapa!!

Cruce de caminos: Capítulo 3

El día había amanecido húmedo y frío. La lluvia, que se había prolongado durante toda la noche, inundó calles y embarró caminos. Las gotas de rocío centelleaban con los rayos del sol matutino.
Naira bostezó perezosamente, se colgó la mochila del hombro y salió de casa, como cada mañana.
-¡Buenos días paliducha!
Aiden Lower, vestido con un gran abrigo y una bufanda azul eléctrica, saludaba a la joven con una gran sonrisa de oreja a oreja. Estaba apoyado en la pared despreocupadamente, su cabello azabache adquiría destellos azulados y sus ojos aceitunados resplandecían a la luz del sol.
-Mi nombre no es paliducha, es Naira, ya podrías aprendértelo – La muchacha cerró a puerta tras de sí - ¿Has estado esperándome?
-Podríamos decir, que me he levantado temprano – Aiden caminaba junto a la joven, sin dejar de sonreír – Normalmente suelo levantarme más tarde.
-Pues lo siento muchísimo, pero me temo que no voy a poder ir contigo. He quedado con unas amigas y…
-Mentirosa – Le espetó el joven. Su expresión se tornó seria – Vas sola, ¿Verdad? Me lo dijo tu amiguita, la escarola.
-¿Te refieres a Christine?
-Esa.
Naira paró en seco en medio de la carretera y se quedó mirando al muchacho, que a la vez le miraba con… ¿ternura?
-¿Lo has hecho por mí?
 -¿Eh?
-Me acompañas… ¿Para qué no esté sola?
El chico rió, se acercó a la joven y asió con delicadeza su mano.
-No te emociones tanto, paliducha. Tan solo quería tener algo de compañía, No hay mucha gente de la escuela que viva tan lejos.
Avergonzada, Naira le apartó bruscamente.
-Está bien – Dijo – Pero solo hasta el cruce, no quiero que tus fans me maten.
Y así, día tras día, los dos muchachos caminaban juntos cada mañana y al volver de la escuela. Su punto de encuentro era el cruce, donde nadie podía verles.
[…]
-¿Sabéis lo que he oído?
Christine, Elena y Naira comían su almuerzo en una pequeña mesa situada al fondo de la sala. El comedor estaba abarrotado, cientos de alumnos charlaban alegremente y comían sus desayunos. El alboroto era tal, que las chicas debían gritar para oírse unas a otras.
Elena parecía haber perdonado a Naira y volvía a hablarle con normalidad.
-¿Qué has oído? – Preguntó Elena con Interés.
-Agárrate que es muy fuerte – Christine bajó la voz para crear más expectación entre su público, cosa que hizo aún más difícil poder oírla – Aiden Lower tiene novia.
A Naira se le paró el corazón.
-¿Y a quien se le ha ocurrido semejante tontería? – Preguntó con rabia Elena.
-¡Mucha gente lo dice! – Christine se acercó aun mas a sus amigas – Por lo visto, vuelve a casa con una chica…
-Una… ¿Una chica? ¿Estás segura? – Naira estaba horrorizada.
-Pensaba que no te interesaban estas cosas – Dijo Elena recelosa.
-Y no me interesan, es simple curiosidad.
-Pues sí – Chris retomó el timón de la conversación – según lo que he oído, se encuentran en el cruce, se toman de la mano y, ¡caminan juntos hasta casa!
-¡NO!
-¡Sí! – El dramatismo con el que hablaban era casi cómico – Y lo peor es que, ¡van a casa de él! ¡De Aiden Lower!
Elena se levantó de un salto y habló con voz enérgica y decidida.
-¡Vayamos a investigar! –Gritó – Se va a enterar esa piojosa. Chris, Naira, os espero en el cruce después de clases. ¡Esperaremos hasta el anochecer si es necesario!
-¡Sí!
-¡NO! –Christine y Elena miraron sorprendidas a Naira- Es decir… es que hoy me va muy mal… debo ir a la biblioteca y eso…
-Oh bueno, como quieras. ¡Vámonos Chris!
-Hasta luego Naira.
-Adiós…
La muchacha quedó sola en la mesa, comiendo su almuerzo. Miraba absorta la puerta de salida por donde sus compañeras habían desaparecido. ¿Qué pensarían si supieran que la supuesta novia de Aiden Lower era ella misma?
-¡Hola paliducha!
-¡Aiden! – Naira dio tal brinco que dejó caer su almuerzo – Que susto me has dado, ¿Qué haces aquí? ¿Quieres que me maten tus fans? Vete…
-Que cruel eres… - Dijo el chico con fingida tristeza. Haciendo caso omiso de las quejas de la muchacha, agarró una silla y se acomodó a su lado.
-¿Estas sordo o…?
-Calla y escucha – Le cortó – No sé si te has dado cuenta pero llueve, yo no tengo paraguas y la verdad es que no tengo ganas de mojarme. Tendremos que salir juntos desde aquí.
-¡¿Cómo?! – Chilló Naira – Ah, no. Ni hablar. No quiero más rumores absurdos.
-¿Rumores?
-Sí, rumores. ¿No has oído lo que dicen por ahí?
-…No.
-Me sacas de quicio, enserio… Pues para que lo sepas, todo el mundo habla de la supuesta novia de Aiden Lower y de cómo van hasta su casa de la mano.
Para sorpresa de la joven, el muchacho rió a carcajadas.
-¡Shhht! Cállate por dios. Todos nos están mirando…
-¿Eso dicen? ¡Que gracioso!
-¡¿Gracioso?!
-No me dirás enserio que te importan estas cosas – La mirada intimidante de Naira respondió su pregunta – Vale, vale, lo capto. No es necesario que me mires así. Mira, te propongo algo, esperemos a que todo el mundo se haya marchado del colegio, hasta que apaguen las luces y después salimos nosotros ¿Está bien?
La chica no parecía del todo convencida.
-Confía en mí, todo saldrá bien.
Y dicho esto, se marchó despidiéndose con un guiño.
[…]
Christine y Elena no aparecieron en las siguientes horas de clase. La lluvia había incrementado considerablemente y con ello, las pocas esperanzas de Naira de poder quitarse de encima a Aiden, desparecieron.
-Iré a la biblioteca…
La muchacha recogió sus cosas rápidamente y salió del aula. Hacía mucho tiempo que no iba a la biblioteca. Aiden siempre volvía pronto a casa y no estaba dispuesto a esperarla, aunque tampoco quería volver solo… Por ese motivo, debía llevarse los libros a su casa en vez de leérselos allí mismo como solía hacer.
Un gran papel blanco situado en el cristal de la puerta llamó la atención de Naira. Decía así:
“CERRADO”
-¡Sera posible! – Se quejó ésta- Ya es la segunda vez que cierran por lluvia… ¿Y ahora qué?
-¡Paliducha!
Naira se giró. Aiden corría por los pasillos mientras agitaba su mano, saludándola.
-¿Qué haces aquí? –Preguntó la joven – Aún es pronto para…
-No, no lo es – Le cortó él – Vámonos de aquí antes de que cierren las puertas. Ya no hay nadie en las clases.
Aiden agarró la mano de la muchacha y juntos caminaron en silencio por los pasillos, con cuidado, observando desde cada esquina por si algún alumno aparecía de repente.
-Parecemos unos amantes escapándose para consumir su amor prohib…
-Cállate Aiden.
Tal y como había dicho el chico, la escuela estaba completamente desierta. Al llegar a la entrada principal, las luces se apagaron. Naira abrió su paraguas y se quedó mirándolo con recelo.
-Siento como un déjà vu… – Comentó el muchacho.
-Es demasiado pequeño para los dos – Dijo al fin – Nos mojaremos.
-No importa – Aiden se acercó a ella, agarró su cintura y la acercó hacia él.
-¡OYE! ¡Esas confianzas!
El joven rió, le arrebató el paraguas y caminó cubriéndoles a ambos, eso sí, sin soltar la cintura de la chica.
A pesar de los nervios y los latidos de su corazón, la muchacha habló con normalidad, rió e incluso bromeó despreocupadamente. Aiden podía ser un cretino, un creído y un impertinente pero no era mal chico. Siempre le hacía reír y a su lado podía ser ella misma sin preocuparse por nada.
-¿Na…Naira?


3 comentarios:

  1. Es una historia muy interesante me gusta mucho, sigue escribiendo yo seré tu fiel seguidora.

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  2. Feliz semana !! genial el capitulo !!
    EBR

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  3. Mi historia está teniendo éxito, me emociono *_______*. Muchísimas gracias por dedicarme el capítulo petarda, y por la felicitación, of course. Me ha encantado, like ever, así que sigue así que como ya te he dicho millones de veces, llegarás muy lejos.

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