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lunes, 8 de septiembre de 2014

Páginas en Blanco- 1 Temporada: Capítulo 2

¡Buenas noches blogeros/as! Bienvenidos un día más al Blog de Cephei :) Hoy os traigo el segundo capítulo de la última historia que colgué, la de Páginas en Blanco. Perdón por el retraso pero he tenido problemas con el ordenador :'( ¡Espero que disfruten del nuevo capítulo! ¡Si les gusta por favor comenten y síganme!
Muchas gracias ;) Les espero el próximo DOMINGO.

Páginas en Blanco-Temporada 1

Capítulo 2




Las horas pasaban lentamente. Las aulas vibraban continuamente a causa del estrepito que formaban los alumnos. Las voces penetraban por sus oídos, al igual que las risas, aún así las ignoraba por completo. Solitaria en su asiento, se distraía con cualquier cosa que adentrara en su campo de visión. Nunca había tenido amigos y menos aún la voluntad para hacerlos. John era la única persona con la cual compartía una amistad aún así, muchas personas habían intentado iniciar una conversación la cual estuviera compuesta por más de dos palabras, sin éxito. El repentino silencio que irrumpió en el aula dio a entender a Emily que el profesor había iniciado la clase no obstante, los susurros no cesaron. Emily dirigió su mirada hacia John, que sonreía descaradamente, al percatarse de que Emily lo miraba se ruborizó y la saludó agitando vigorosamente la mano.
Emily miró el reloj de pared ubicado sobre la pizarra, maldiciendo el haber olvidado su libro de texto. El profesor comenzó a nombrar a los alumnos uno a uno por orden alfabético, sin percatarse de que la mano de Emily se agitaba en el aire reclamando atención.
-Raggers, Martin.
-Presente.
-Smith, John.
-Síííí.
-Conteste de manera normal por favor, bien, Wright, Emily.
-Sí, emm… esto…
El profesor dirigió sus ojos hacia Emily.
-¿Sí, desea algo señorita Wright?-La voz del profesor temblaba ligeramente.
-Emm… pues… he olvidado el libro de texto.
Los diminutos ojos de Alfred Dallas se estrecharon hasta formar una obertura en donde apenas se podían distinguir el iris de la pupila. En su rostro se reflejaba el asombro y parecía que las palabras llegaban a sus oídos con dificultad.
-¿Eh?... ah sí… sí claro, no hay problema, siéntate junto a Doyle.
Emily miró en dirección donde señalaba. Una muchacha de largos cabellos rizados y rojizos miraba al profesor con cara de pocos amigos. Emily se levantó de su asiento con pesar y lentamente caminó hacia el asiento vació al lado de la joven. Las presentaciones se formularon rápidamente, entre susurros. El nombre de su compañera resultó ser Agatha, Agatha Doyle. Emily también descubrió lo mucho que puede hablar una persona en tan poco tiempo, no obstante, ignoraba sus palabras y solo asentía de vez en cuando para simular atención. Al acabar la clase Emily suspiró con alivio, había soportado una hora completa las palabras de su compañera cuando no le interesaban lo más mínimo. Se levantó dispuesta a volver a su asiento cuando algo le detuvo, Agatha le sujetaba con fuerza del brazo y su sonrisa era exagerada.
-Oye Emily, ¿tienes algo que hacer mañana por la tarde?
Emily pestañeó desorientada.
-Pues no.
-¡Bien! Pues perfecto, entonces ven con nosotros.
-¿Vosotros? - A Emily se le hacía cada vez más complicado seguir la conversación.
-Yo y unos cuantos amigos más, iremos a divertirnos.
-Pues…
-John también viene.
Emily se ruborizó ligeramente, e intentó disimular su asombro.
-¿John también?
-Sí, ayer le pregunté y dijo que no había problema. ¿Tú también te apuntas no?
Emily asintió con la cabeza, no muy segura de sus acciones. Agatha satisfecha de si misma, se levantó y salió del aula con su exagerada sonrisa.
Al empezar la siguiente clase, Emily empezó a debatir sobre su situación y como conclusión decidió ir, de repente la presencia de John la alejó de sus pensamientos.
-¿Es verdad que vas a ir mañana?
Su cara de perplejidad divirtió a Emily, que asintió de forma enérgica. Un poco de diversión no mataba a nadie, por muy antisocial que fuese. O eso creía...

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